La Rosa de Hiroshima

Rosa de Hiroshima es un poema del brasileño Vinícius de Moraes, musicalizado por Gerson Conrad en la canción Rosa de Hiroshima de la banda Secos e Molhados. El poema alude a los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Estados Unidos detonó dos bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki el 6 y el 9 de agosto de 1945. Los dos atentados mataron a entre 129.000 y 226.000 personas, la mayoría de las cuales eran civiles, y siguen siendo el único uso de armas nucleares en un conflicto armado.

La canción fue lanzada en 1973, en el álbum debut del grupo. Fue la única canción acreditada a Gerson Conrad en el álbum. La canción es un grito pacifista y antinuclear, lanzada durante la dictadura en Brasil. Se interpretó en vivo en el show del grupo en Maracanãzinho a mediados de 1974.

En lo personal, recuerdo haber conocido a esta banda de folk-rock brasileña y a esta canción, en aquél programa de radio al mediodía, que seleccionaba música de Brasil, en la FM Del Palacio en Montevideo en los años 70s.

Perdí la inocencia un 8 de diciembre

Esa mañana de diciembre de 1980 subí como siempre al bus que me llevaría al colegio. Era un día de calor, por ser ya casi el verano, los últimos días del año y del ciclo escolar. Mi último año del secundario, ya con 18 años y listo para empezar una etapa nueva de mi vida en la universidad, al año siguiente.

El ómnibus 128 lleno de gente, que viajábamos desde la periferia de la ciudad de Montevideo, desde barrios como Paso de la Arena, Nuevo París, Paso Molino o Belvedere, rumbo al centro, a trabajar, a estudiar o simplemente vagabundear si los controles de la dictadura militar te lo permitían.

Subí en la parada de la esquina de mi casa, en la calle Santa Lucía y Vitoria (sí, no era una «victoria»). Pasé las paradas de las calles Garzón y San Quintín. En el Parque Bellán subió mi amigo Daniel. Cuando finalmente pudimos escurrirnos entre la gente y acercarnos, nos saludamos. Daniel tenía una expresión muy seria.


— ¿Viste lo qué pasó?

— No, qué?

— Mataron a John Lennon.

Un demente había asesinado a nuestro John. Creo que ese fué el día que perdimos para siempre toda nuestra inocencia. Ahora nos esperaba una vida adulta por delante.