1 2 3 ESCUCHANDO: Liam Gallagher & John Squire, Ministry, Kaiser Chiefs

LIAM GALLAGHER & JOHN SQUIRE: Liam Gallagher And John Squire (2024)

Sea bienvenido este «súper dúo» de nacidos en la ciudad de Manchester, Liam Gallaguer y John Squire, que han grabado este álbum por la única razón de hacer algo juntos. Liam fue un fan de los Stone Roses y gracias a ellos quiso dedicarse a la música.

Después de trabajar de forma remota durante unos meses, en mayo de 2023 Gallagher viajó al estudio de la casa de Squire en Macclesfield para grabar algunas voces iniciales. Cuatro meses después, fueron a Los Ángeles y grabaron diez temas en tres semanas. Greg Kurstin fué el productor y tocó el bajo y el piano, más Joey Waronker en la batería.

Este disco tiene todo lo que esperaríamos del ADN de sus antiguas bandas, Oasis y The Stone Roses: rock lisérgico con muchas guitarras y obviamente algunas influencias de los Beatles. El dúo parece haberse divertido grabando estas canciones; es interesante escuchar a Liam fuera de su zona de confort, cantando el blues I’m a wheel.

El dúo ha declarado que «esperamos que este sea el comienzo de una relación musical continua». Quieren hacer una gira más adelante este año y Squire insinuó a la prensa que han comenzado a trabajar en un segundo álbum.


MINISTRY: HOPIUMFORTHEMASSES (2024)

En su campaña «éste sí es mi último álbum» Al Jourgensen y su banda Ministry, lanzan HOPIUMFORTHEMASSES, hoy 1 de marzo de 2024 a través de la discográfica Nuclear Blast. Sin embargo, sabemos que no será su última vez, ya que ese lugar está actualmente reservado para una regrabación del LP debut, With Sympathy de 1983.

Mientras esperamos para ver si realmente Al Jourgensen va a jubilarse -según dice- tenemos acá el típico sonido industrial de Ministry con sus letras de desastre apocalíptico: Sonidos electrónicos, guitarras y baterías distorsionadas, ritmos adrenalínicos y todo lo que se necesita para acompañar a videojuegos como Doom o Quake.

No lo recomiendo para escuchar en una clase de meditación, pero sí para ponerlo a todo volumen cuando tu vecino escucha reggaetón.


KAISER CHIEFS: Kaiser Chiefs’ Easy Eighth Album (2024)

Con casi dos décadas de carrera, y armados con un extenso catálogo de canciones aptas para estadios, los Kaiser Chiefs tienen un nuevo álbum de estudio, el octavo tal como fué titulado, que se lanzó hoy 1 de marzo de 2024.

Producido por Nile Rodgers y Amir Amor, este disco viene precedido de tres sencillos. El 4 de noviembre de 2022, la banda había lanzado el sencillo «How 2 Dance». El segundo sencillo, «Jealousy», se lanzó el 11 de abril de 2023. El tercer sencillo, «Feeling Alright», se lanzó el 25 de octubre de 2023. En total, el album contiene diez temas recomendados para amenizar cualquier fiesta bailable.


1 2 3 ESCUCHANDO: The Alan Parsons Project, The Waterboys, artistas varios

THE ALAN PARSONS PROJECT: I Robot Sessions (2024)

I Robot fué el segundo álbum de estudio de la banda The Alan Parsons Project, lanzado el 8 de julio de 1977 por Arista Records. El álbum se basó conceptualmente en las historias de robots de ciencia ficción del autor Isaac Asimov, explorando temas filosóficos relacionados con la inteligencia artificial.

Fue reeditado en vinilo y cinta de casete en 1984 y en CD en 2017. Ahora en 2024, este álbum nos trae grabaciones de estudio, demos, clips de audio y material raro de aquellas sesiones de grabación en los estudios Abbey Road de Londres. Un material más que interesante para todo coleccionista y fan de la banda.


THE WATERBOYS: 1985 (2023)

The Waterboys es una banda de folk rock británico-irlandesa formada en Londres en 1983 por el músico y compositor escocés Mike Scott. «1985» es una nueva caja de 6 CD que cuenta la historia de la realización del tercer álbum de estudio de The Waterboys, «This Is The Sea» (1985).

Supervisada y curada por el líder de la banda, Mike Scott, esta colección lleva al oyente a través de 95 pistas, incluidas la asombrosa cantidad de 64 grabaciones inéditas de grabaciones caseras, demos iniciales, versiones alternativas, tomas descartadas, grabaciones en vivo y sesiones de radio y televisión. Cubre el proceso de grabación del álbum This Is The Sea. Es una colección exhaustiva y de interés principalmente para los fans de la banda. Para el nuevo oyente de esta banda, es recomendable visitar la discografía de la banda hasta la década de los 90.


VA: Rough Guide to Mississippi Blues (2024)

El estado de Mississippi, EE.UU., es el hogar indiscutible del blues, la raíz más importante de la música popular moderna. Esta colección destaca el notable legado del blues a través de estas grabaciones fundamentales.

Escuchar esta colección de 25 pistas nos lleva a través de los años y de un lado al otro del Mississippi, con las canciones de los esclavos que viajaron desde las plantaciones, a través de las iglesias, en los bares y salones, hasta el mundo de los cilindros de cera y los viejos discos de pasta de 78 RPM, hoy en formatos digitales, donde el blues ha perdurado y está vigente hasta el día de hoy.


Mis días perfectos de cine

No recuerdo con exactitud cuándo entré por primera vez a un cine. Seguramente en la niñez, en los años 60, de la mano de mis padres. Tengo algún recuerdo triste de Bambi y Dumbo; Disney se especializaba en esas películas de animalitos -humanizados, casi mascotas- que sufrían alguna tragedia familiar traumática. Será por eso que desconfío bastante de la empresa Disney hasta el día de hoy.

Ya adolescente empecé a elegir mis propias películas y a ir al cine con primos o con amigos del colegio. En Montevideo proliferaban los cines de barrio, en el mío teníamos los cines Belvedere Palace (en la calle Carlos María Ramírez 279, funcionó desde 1945 hasta 1983), Copacabana (Juan Artigas 4126, de 1946 a 1990) y Alcázar (Avenida Agraciada 3759, que funcionó hasta 1975).

También mi colegio tenía un cine que se usaba internamente para los alumnos y los fines de semana era de uso público para el barrio, el Cine Maturana en Avenida Agraciada 3178, que creo sigue funcionando desde 1957. En el Maturana nos ofrecían gratis películas de «dibujitos animados» como El Show de Tom y Jerry, o El Coyote y el Correcaminos. Mi recuerdo especial para ese cine es que allí vi por primera vez en 1977 a Star Wars.

Cine Maturana, Montevideo. Foto: Google Maps (2015).

Hasta los años 90 fui asiduamente al cine, pero pasó algo casi imperceptible. De a poco la competencia fué abrumadora: primero la televisión, después los videoclubes, se vino la internet y finalmente las plataformas de streaming. Las salas de cine de barrio empezaron a desaparecer, muchas pasaron a ser iglesias de cultos evangélicos. Se crearon complejos de salas en los «shopping centers» lejos de los barrios.

¿Qué perdimos? El aspecto social, ese ritual de ir al cine y encontrarse con gente conocida, todos unidos por una historia en una película. Tan parecido a ir los domingos a la misa o a la cancha de fútbol. Especialmente disfrutaba de esa onda «low cost» de la sala de cine barrial, las películas que se interrumpían por alguna falla en el proyector o simplemente para «cambiar de lata», el olor a la comida y el ruido de los paquetes de golosinas y el murmullo colectivo del público en cada escena crucial de la película.

Existen películas que -por su sonido o su fotografía- se disfrutan más en una sala, o simplemente son estrenos que no se consiguen en otros medios durante algunos meses. Por supuesto que todo es más aséptico que antaño: las entradas se compran con una aplicación en el teléfono donde pago y selecciono las butacas, la boletería es una máquina que emite el boleto de entrada, una escalera mecánica nos depositará en la sala que nos corresponde, la proyección será en una gran pantalla digital y el sonido será intensamente digital.

Hoy en día, de vez en cuando -como hoy Sábado en Buenos Aires- voy al cine. Lo de comer sigue igual, solamente que no puedes ingresar con comida sino comprarla en el kiosko a la entrada. Pues acá vamos hoy con la familia, a ver Días Perfectos, de Wim Wenders.

Jamás un título más adecuado.


Información interesante: