Un feliz día a todas las madres del universo

No sobran ejemplos de canciones de rock clásicas dedicadas a las madres. De primera me vienen a la cabeza, «Mother» escrita por Roger Waters (Pink Floyd) para el álbum The Wall, «Julia» y «Mother», ambas escritas por John Lennon en distintas etapas de su carrera. Dejo afuera a inumerables canciones que mencionan -ya sea en su título o en sus letras- la palabra «Mama» que generalmente tiene una connotación de «pareja» más que de madre. Tal vez la referencia extrema es el nombre de la banda de Frank Zappa, Mothers Of Invention, o el concepto filosófico de «madre universo» mencionado frecuentemente en la cultura hippie.

«Julia» es una canción de los Beatles de su álbum doble de 1968 The Beatles ( «el álbum blanco»). La canción fue escrita por Lennon (aunque se le atribuye a Lennon-McCartney) sobre su madre Julia Lennon, quien murió en 1958 a los 44 años. La canción también fue escrita para su futura esposa Yoko Ono, cuyo primer nombre, que literalmente significa «hija de el mar «en japonés, se repite en la letra «Oceanchild, calls me». Hacia el final de su vida, a menudo John llamaba a Yoko «Madre».

Un joven John Lennon con su madre, Julia. (Crédito: Rex Features)

Está tocada en la clave de Re mayor con Lennon en voz y guitarra acústica. Fue escrita durante la visita de 1968 de los Beatles a Rishikesh en el norte de la India, donde estaban estudiando con el Maharishi Mahesh Yogi. Fue aquí donde Lennon aprendió el estilo de tocar la guitarra de la canción (conocido como ‘Travis-picking’) del músico escocés folk Donovan. Ningún otro Beatle canta o toca en esta canción, se grabó con voz y guitarra acústica en pistas dobles. Si bien Paul McCartney hizo varias grabaciones «en solitario» atribuidas al grupo, que se remontan a su famosa canción «Yesterday», esta es la única vez que Lennon tocó y cantó sin acompañamiento en una pista de los Beatles. La balada en sí fue la última pista que se compuso durante las sesiones de grabación de The Beatles.

Los Beatles en la India en 1968.

La línea «Half of what I say is meaningless, but I say it just to reach you» era una ligera variación de «Sand and Foam» de Kahlil Gibran (1926) en la que el verso original dice: «La mitad de lo que digo no tiene sentido , pero lo digo para que te alcance la otra mitad «. Lennon también adaptó las líneas «When I cannot sing my heart, I can only speak my mind» de Gibran «Cuando la vida no encuentra una cantante para cantar su corazón, ella produce un filósofo para decir lo que piensa».

«Julia» fue originalmente lanzada como la última canción en la cara dos de The Beatles el 22 de noviembre de 1968. En 1976, fue lanzada como la cara B del single «Ob-La-Di, Ob-La-Da». En 1988, «Julia» fue una de las nueve canciones de los Beatles en el álbum de la banda sonora Imagine: John Lennon. En 2006, una parte se utilizó para el álbum Love, mezclada con «Eleanor Rigby».

Athens: La Capital de la Música del Sudeste de Estados Unidos (parte 3 de 3)

Este post es la tercera y última parte de las vivencias de Bruno y su familia, a fines de los 90´s en la ciudad de Athens, Georgia (EEUU). Espero que las hayan disfrutado tanto como yo. La primera parte fué en este post y la segunda parte fué en este otro post.

@guxlar


Escribe: Bruno Lanfranco

B-52´s.

R.E.M. no es la única banda famosa originada en Athens. Buena fama también le corresponde a la banda de new-wave, B-52’s. Tal vez con menos difusión en Uruguay que R.E.M. , igualmente han tenido muchos éxitos internacionales (mi favorito es Private Idaho).

Ambas bandas han tenido siempre muy buena relación, siendo muy conocida la participación de Kate Pierson en el tema “Shiny Happy People” del álbum Out of Time de R.E.M.

Menos conocida en nuestro país, pero sí con una gran trayectoria en Estados Unidos, es la banda de rock Widespread Panic. Escuché hablar por primera vez de WP en Athens, cuando dieron un concierto gratuito en sus calles a los pocos días que arribé. Y así, detrás de R.E.M. , B-52’s y WP comenzaron a desfilar, desde los más alejados rincones del sureste, todos cuantos perseguían un sueño de fama artística, seguramente convencidos de que la Atenas de Georgia tenía alguna magia especial, al toque de las musas inspiradoras.

En julio de 2001 cerré por última vez la llave del apartamento de la universidad que alquilábamos en Athens, con mi señora Adriana y mi hijo de casi un año, Mauro. En los prácticamente 20 años transcurridos desde nuestro regreso a Uruguay, volví a Athens cuatro veces. Cada vez me sorprende con más cambios. La ciudad crece, la universidad también. Pero tal como me han dicho, en los fines de semana sigue sonando la música de nuevas bandas, en una procesión casi religiosa. Cierro los ojos y sigo viéndolas y escuchándolas. Así es Athens, mi segundo lugar en el mundo.

–Bruno Lanfranco

El primer disco que me compré

El 22 de Marzo de 1963 unos adolescentes ingleses lanzaron su disco debut, titulado «Please Please Me». Yo aún no había cumplido un año de vida entonces, por lo cual supongo que ese disco, tan importante para la historia del rock, me pasó desapercibido totalmente.

Varios años después, cursando en el liceo Maturana con unos 13 o 14 años, tenía un compañero de clase -Gabriel- que se pasaba hablando de los Beatles. La banda ya no estaba de moda, se habían separado hacia varios años, pero Gabriel tenía hermanos de mayor edad que le llenaron la cabeza con los Beatles. Y a su vez, él a nosotros sus compañeros de clase.

En ese invierno de Montevideo, casi seguramente de 1975, me regalaron plata para mi cumpleaños (cumplo años a comienzo de Julio). Decidí comprarme un disco, que iba a ser el primero de mi futura colección. Cuál disco… cualquiera, el que me pareciera bueno en ese momento. Fuí a una sucursal del Palacio de la Música, sobre la calle Agraciada cerca del viaducto del Paso Molino. Era la época del año de la liquidación anual de discos. Había que revisar las bateas bastante desordenadas, donde se mezclaban géneros de todo tipo, había folklore, pop, rock, clásica… Creo que hoy a esas ventas a precio descontado le dicen «outlet».

Hasta que apareció entre mis dedos el Please Please Me. No fué fácil reconocerlo, no tenía la carátula original sino lo que llamaban «tapa de emergencia», que era un sobre con dos colores (blanco y rojo) y sin texto. Recordé el título, lo había mencionado Gabriel varias veces. Por alguna razón de impuestos, el disco era más barato si lo compraba con esa «tapa de emergencia» así que lo agarré, lo llevé a la cabina para probarlo, lo escuché y me voló la cabeza. Salí de la cabina directo a la caja a pagarlo. No recuerdo el precio.

En resumen, descubrí a los Beatles cuando ya no existían como grupo, y gracias a una recomendación de un amigo. Siempre será la mejor manera de conocer música buena.